sábado, 17 de abril de 2010

Propuesta de solución a la problemática social del agua


De la acción internacional a la acción comunitaria-local

Es evidente que a nivel mundial se sufre una crisis del agua, debida no sólo a su escasez, sino a su mala distribución, administración y uso irracional.
Para actuar ante la problemática general que se suscita por la crisis del agua, es necesario conocer primero la situación, para poder así proponer pautas de acción que permitan mitigar o aminorar el problema.

En tiempos en que la globalización impacta en los territorios de muchos los países del mundo, parece que las múltiples campañas, decretos y propuestas de acción rinden efectos nulos en el manejo y uso del agua, pues no sólo en los individuos que conforman una comunidad recae esta responsabilidad de cuidar el agua, sino también en los marcos normativos y jurídicos, la gestión, la planeación y sobre todo la administración que fungen los gobiernos y organismos encargados de los asuntos sobre el agua.

Así entonces, es necesario replantear objetivos primeramente, a nivel mundial, para después enfocarse a las necesidades específicas de cada país y comunidad. Es cierto que cada país tiene distintos problemas del agua que se asocian con su geografía humana y que obedecen a sus características físicas y culturales; sin embargo, como ya hizo la Organización de las Naciones Unidas, se deben reconocer las principales deficiencias en la consideración del agua como recurso vital para la existencia humana.

Resulta pertinente ajustarse a algún modelo de desarrollo sostenible para resolver el problema del agua, entendiéndose por desarrollo sostenible "el manejo y conservación de la base de recursos naturales y la orientación del cambio tecnológico e institucional de tal manera que se asegure la continua satisfacción de las necesidades humanas para las generaciones presentes y futuras". (FAO, 1993)

El lema de este año (Agua limpia para un mundo sano) del Decenio Internacional para la Acción «El agua, fuente de vida» 2005-2015, de las Naciones Unidas se ha centrado en torno a la calidad del agua, que afecta a todos los aspectos de los ecosistemas y por lo tanto del bienestar humano. La calidad del agua en el mundo está disminuyendo debido a actividades humanas: el aumento de población, la deficiente urbanización, el vertido de agentes patógenos y el vertido de las industrias sin depurar degrada la calidad del agua, y de los ecosistemas acuáticos, favoreciendo también la proliferación de las especies invasoras.
El agua es fuente de vida y es el nexo que une a todos los seres vivos del planeta. Está directamente relacionada con todos nuestros objetivos de las Naciones Unidas: la mejora de la salud materno infantil y de la esperanza de vida, el empoderamiento de la mujer, la seguridad alimentaria, el desarrollo sostenible y la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos.

Nuestros indispensables recursos hídricos han demostrado tener una gran capacidad de recuperación, pero son cada vez más vulnerables y están más amenazados. A fin de obtener el agua que necesita para la alimentación, las materias primas y la energía, nuestra población creciente tiene que competir cada vez más con la demanda de agua de la propia naturaleza para sostener unos ecosistemas en grave peligro, así como los servicios de los que dependemos. Un día tras otro vertemos millones de toneladas
de aguas residuales sin tratar y de desechos industriales y agrícolas en los sistemas hídricos del mundo.
El agua limpia escasea y escaseará aún más a medida que avance el cambio climático. Y los pobres son las primeras y mayores víctimas de la contaminación, de la escasez de agua y de la falta de un saneamiento adecuado.

Algunas líneas de acción para resolver el problema del agua pueden ser las siguientes:

* Establecer y hacer una revisión de los derechos e institucionalidad de agua potable y alcantarillado y la gestión integral de sistemas de agua potable.
* Llevar a cabo una gestión integral del agua para riego y los Derechos e institucionalidad del agua para riego en la agricultura.
* Análisis, propuestas recogidas desde la sociedad civil, informes y otros respecto al desarrollo de capacidades de incidencia, adaptación al Cambio climático, contaminación hídrica y marco jurídico general del agua.
* Determinaciones emergentes por parte de los gobiernos locales, estatales y federales con respecto a problemas urgentes regionales o focales del agua.


Sagardoy (FAO, 1993a) resume así las distintas medidas de acción que deberán adoptarse en la agricultura en lo que respecta a la calidad del agua:

· establecimiento y operación de sistemas eficaces en función de los costos que permitan supervisar la calidad del agua destinada a usos agrícolas.
· prevención de los efectos negativos de las actividades agrícolas sobre la calidad del agua utilizada en otras actividades sociales y económicas y sobre las tierras húmedas, entre otros medios, mediante el aprovechamiento óptimo de los insumos agrícolas y la reducción, en la medida de los posible, del uso de insumos externos en actividades agrícolas.

· establecimiento de criterios biológicos, físicos y químicos de calidad del agua para los usuarios agrícolas de los recursos hídricos y para los sistemas marinos y fluviales.
· prevención de la escorrentía de los suelos y la sedimentación.
· eliminación adecuada de las aguas residuales procedentes de asentamientos humanos y del abono producido por una ganadería intensiva.
· reducción de los efectos negativos de los productos químicos agrícolas mediante la utilización de sistemas de manejo integrado de plagas.
· educación de las comunidades en lo relativo a los efectos contaminantes del uso del fertilizantes y productos químicos sobre la calidad del agua y la higiene de los alimentos.

Con respecto a la dimensión ambiental del agua, sería puntual revisar las legislaciones vigentes y concretar ciertos puntos que resulten excluyentes en dicha materia. Por ejemplo, se puede verificar un problema específico del ambiente con respecto al agua y hacer una regulación especialmente para contribuir a su resolución y prevenir su reaparición.
Considero que estas normatividades resultan actualmente urgentes en materia de contaminación del agua, tanto para el sector industrial, agrícola y doméstico, pues hay importantes riesgos para la salud pública al dejar pasar estos problemas actuales.

Alusivo a la dimensión económica del agua, no tengo mucho conocimiento sobre la verdadera problemática económica, pero es cierto que el agua tiene costos desiguales para la población, siendo que algunas personas pagan mayor cantidad de agua cuando otras con mayores recursos económicos pagan menos o no pagan su consumo de agua. Algunas posibles medidas que deban adoptarse sería crear una comisión que vigile que el agua se distribuya de manera justa y se paguen los costos adecuados a cada consumo.
Se debería invertir en una mejor infraestructura -pozos, extractores de los mantos acuíferos, filtros y sistemas de saneamiento y potabilizadoras- y aprovechar el agua de la manera más rentable posible.

La dimensión cultural es para mí una de las más difíciles de concretar, puesto que muchas sociedades tienen ya sus concepciones ancestrales del agua y esto influye en la manera en que la utilizan y la consideran. La falta de conocimientos sobre la situación actual del agua, el uso irracional de la misma y una educación deficiente con respecto a su manejo, atrofian la cultura del cuidado del agua.
Esto puede solucionarse con la implementación de programas nacionales, regionales y locales del cuidado del agua, informando sobre la situación de crisis del agua, de los efectos que está causando, las normas que regulan al agua y creando conciencia apoyándose de actividades colectivas, científicas y artísticas que fomenten la unidad y la reflexión sobre los recursos naturales.

Considero que dar una propuesta de solución a un problema social que abarca tantas dimensiones y de índole mundial no es nada fácil, todo esto requiere una serie de estudios e investigaciones que hagan más puntuales las verdaderas necesidades con respecto al agua. Cabe recordar que, aunque no sea evidente y resaltado a los pueblos, hay siempre intereses por parte de grupos que controlan los recursos naturales, entre ellos el agua, y que cambiar una situación de injusticia de este tipo requiere de grandes esfuerzos colectivos y dentro de las mismas estructuras de la sociedad.


Anexo

DEFINICIÓN DEL DESARROLLO AGRÍCOLA SOSTENIBLE ADOPTADA POR LA FAO

El desarrollo sostenible es el manejo y conservación de la base de recursos naturales y la orientación del cambio tecnológico e institucional de tal manera que se asegure la continua satisfacción de las necesidades humanas para las generaciones presentes y futuras. Este desarrollo sostenible (en los sectores agrícola, forestal y pesquero) conserva la tierra, el agua y los recursos genéticos vegetales y animales, no degrada el medio ambiente y es técnicamente apropiado, económicamente viable y socialmente aceptable.



Bibliografía:

http://www.fao.org/docrep/W2598S/w2598s03.htm#la calidad del agua, un problema mundial

http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/pdf/world_water_day_2010_zaragoza_final_report_spa.pdf




foto de flickr

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